En una pequeña ciudad de Nobambo llamada Nuevo Nobambo se encuentra la calle el Círculo, cuyo nombre fue adquirido a través del tiempo debido a la dificultad para salir de ésta. El Círculo más que una calle es todo un barrio, un barrio pobre, ex clase media y que está llena de gente esnob, principalmente.
Nobambo es una región que se encuentra y no se encuentra, ubicada exactamente aquí, sobre nosotros. Pero que nosotros aún no somos capaces de ver o de sentirla de alguna forma porque Nobambo está en otra dimensión, en otra dominio frecuencial, perteneciente a un espectro distinto, cuya materia es una suerte de holograma multicolor.
Por encontrarse justo aquí, Nobambo se parece mucho a nuestro lugar y su gente a nosotros; una política hasta las huevas, una cultura étnica hermosa, música chicha y tecnocumbia, programas de televisión espantosos en un 90%, universidades comercializadas, un fútbol apansionante y mediocre, bloggers ociasamente frustrados, malcriados y pendejos; un pais con un rey de la papa, de camote, de yuca, de oyuco, etc. Marginados por la comunidad nobambina, un país con pocos, y a la vez muchos, cultos, sabios, eruditos y genios incomprendidos, desubicados, empobrecidos y complicados. Nobambo es una región tranquila y a la vez peligrosa, con pandillas, pirañitas, violadores, pedófilos, asesinos, zoofílicos, asaltantes de bancos, secuestradores, traficantes de órganos, traficantes de niños, chicas adolescentes, traficantes de droga - bueno esto no es tan malo, dependiendo de cada quien - con presidentes ratas, congresistas ratas, jueces ratas, directores de escuela ratas (:P), dirigentes de fútbol ratas, etc. Una región que tiene la mejor comida del mundo, donde la gente normalmente come en la esquina de su jato - jato es casa para los esnob . En fin, Nobambo es el Perú con otro nombre.
En este, distinguido, lugar vive Pedro Romario Contreras Jiménez, hijo de Don Didí Contreras Fernandez y de Doña Lucila Jiménez Rodríguez. Pedro tiene 31 años, es buen hijo y vive con sus padres, en una casa-mansión que su padre heredó de su abuelo y que luego Pedro heredará. Pedro es pintor y músico, se recursea pintando casas - jatos para el pueblo - y tocando en la misas de la iglesia de su rioba - barrio para los esnob - Pedro nunca habla con sus padres de sus amores, porque en realidad no los ha tenido; no juega futbol con sus patas - amigos - porque no tiene, y por consiguiente tampoco chupa, ni fuma; no toma, no fuma, asha nomás; en otras palabras Pedro es el 'cojudo' del barrio, el punto, el atorrante, el hermitaño, y según algunos el maricón de la cuadra, por sus intereses de poner una peluquería. Pero en este pueblo también vive Thalía Carranza Gonzales que tiene 17 años y que Pedro aún no conoce.
Un día Pedro fue a pintar la casa de los Fernández, por encargo de la señora Noelia, quien le prometió que le pagaría muy bien siempre y cuando no sea exagerado, y que además le daría almuerzo, como se acostumbra cuando un abrero realiza estos tipos de labores en ese lugar.
Tal día llegó Pedro a tempranas horas a la casa Fernández, tocó el timbre dos veces y salió Don Rafael, también llamado Don Raffa, principalmente en las polladas deportivas.
-Don Rafael, disculpe la molestia, pero vine por el llamado que me hizo la señora Noelia para una chambita (snobs: trabajo) de pintar la fachada de su casa y los baños.
- Está bien muchacho, mi señora está descansando pero ya puedes empezar si lo deseas, supongo que has traido tus herramientas y eso que necesitas para empezar.
- Sí maestro, acá las traje.
- Pasa pues.
Pedro nunca había entrado a casa de los Fernandez y se dio cuenta que era muy elegante y que tenía varias cosas de lujos, al menos para la zona, y tuvo algo de miedo de no estropear nada. se dirigió a un pequeño patio al lado de la cocina, donde sacó su lija y la ropa que normamente utiliza para ese tipo de actividades. Se cambió y volvió a salir para empezar por la fachada, cerrando la puerta, a lo que recordó las palabras entrelenguadas del señor Rafael. "... No cierres la puerta, hemos dormido tarde anoche y queremos descansar ... "
-Utasumare! - pensó Pedro - qué gil! Espero no necesitar nada por ahora.
Y Pedro empezó con su trabajo pues, lijaba al estilo de Daniel Sam, lijaba y lijaba hasta que terminó donde sus manos alcanzaban, pero luego quiso usar la escalera para llegar más allá, escalera que olvidó sacar, y recordó la puerta que no debió cerrar. Pedro se quedó sentado en la puerta de la casa por un rato, pensando y de paso esperando a que los señores despierten. hasta que sintió pasos dentro de la casa, y se animó a tocar la puerta, pero suavemente.
(Toc toc)
- ¡Quién es!
Sé escuchó una vocecilla que luchaba por ser fuerte, que de paso asustó a Pedro, parecía la voz de un niño, malcriado dicho sea de paso porque luego dijo:
- ¡Mierda! ¿Eres tu de nuevo? Ya te he dicho tarado que no vengas, que vas a hacer que me despidan del trabajo.
- Pe pe pe, perdón, soy Pedro estoy pintando la casa y necesito entrar para sacar la escalera.
(Silencio largo)
Pedro pudo distinguir que no se trataba de ningún niño, y recordó los comentarios de Mario, el tipo que vende chela - cerveza - al frente de su casa, que le preguntó por ella.
- ¿Pedro y tu conoces a Thalía?
- No la verdad, sólo la he visto en la tele
- En la tele? mm ah no imbécil, Thalía la chica de que trabaja en casa de los Fernandez.
- Ah, no. Ni ide, no sé quién es
- Qué raaaro! Bueno si la vez, le dices que de parte mía pues, me devuelva los envases que se llevó el otro día con su gil, Raúl
- Ok.
Raúl es un tipo que tiene un aspecto de gigoló de micro, que se alucina bien parecido, que usa lentes de sol hasta en las noches, viste jeans apretados y mastica chicle todo el día. Pedro esperaba y no le habrían la puerta, hasta que escuchó pasos más fuertes y pesados y pensó que se acercaba la tal Thalía.
- Abre pues amiga, no seas malita, me olvidé y cerré la puerta sin querer.
Pero no se trataba de Thalía sino de la señora Noelia.
- ¿Perdón?
- Ah, señora, perdón pensé que era la chica que me habló hace unos instantes, me friquié.
- Cómo?
- Digo, me confundí
- No te entiendo Pedro, de todos modos pasa, y date prisa.
Pedro tuvo tres segundos de sudor en la frente tomo aire y pasó hacia el patio, para lo que tuvo que pasar por la cocina, como era obvio, y lo hizo mirando con el filo del ojo para ver si ahí se encontraba la tal Thalía. Pero Pedro no vio nada, giró la cabeza no vio a nadie ahí y pasó de largo.
Hacía frío en Nuevo Nobambo y ya eran las 1o:30am en un día nublado y húmedo, común para estas fechas en ese sitio, había olor a chocolate y leche en la casa, que era lo que se estaba preparando para el desayuno de los señores. Pedro desayunó temprano y cada vez que percibía el olor con más intensidad, sentía como una víscera intentaba comunicarle a la otra su necesidad.
Thalía era una chica, cuyo nombre se explica fácilmente, por lo de esta chica mexicana que canta y actúa (ya todos la conocen, incluso en Nobambo) de hecho Thalía se parece a 'Thalía la del barrio' pero más achorada y nada santa. Thalía llegó a Nuevo Nobambo hace 3 meses, y a quien primero conoció de casualidad y para su buena suerte fue a Raúl, digo buena suerte porque éste vivía en el Círculo y se conocía con Don Rafa, quien le debía favores (ya luego sabrán por qué pues), y por uno de estos favores en deuda es que Don Rafa contrató a Thalía hace dos semanas (two weeks ago, esnobs).
Mientras les contaba todo esto, Pedro ya había terminado de lijar por completo la fachada, y no hay dudas porque Pedro es todo un capo con el arte de la brocha y las lijas. Pero Pedro no es muy listo, ya que nuevamente olvidó no cerrar la puerta y tuvo que volver a tocar.
(toc toc y 5 minutos para que alguien se acerque)
- ¿Quién es? ... Who is there?
- ¿Qué? - (Qué carajo me habrá dicho)
- ¡Que quién es!
- Pedro, Peter para ti.
- Ah, tu
Thalía abrió la puerta y se puso detrás de ella para que Pedro pase, esto es algo que Doña Noelía le enseñó, para evitar que su marido entre detrás de ella.
Pedro pasó y quiso voltear para mirarle el rostro, pero no lo hizo; Pedro era super temeroso, reservado y de paso también se consideraba mucho partido para una sirvienta (¿chacha?). Pedro pasó de nuevo por la cocina y ahora sintió el olor de la tortilla de jamón, caliente y vio los jugos servidos, 4 vasos exactamente, le brillaron por un momento los ojos, porque en la casa solamente vivían los señores y hace dos semanas Thalía.
Thalía llegó a la cocina cuando Pedro ya estaba en el patio. A Pedro de vez en cuando se le chorreaba la viveza, y en ese momento decidió tardarse 20 minutos limpiando sus brochas, como esperando que lo llamases a servirse, al menos, un vaso de jugo y de paso, por qué no, hacerle la conversa a Thalía, solamente para saber de qué clase de chica se trataba.
Pasaron los 20 minutos y Pedro pensó que ya no lo llamarían, pero fue justo cuando iba a cruzar la cocina, que escucha su nombre, era Thalía ...
to be continued ...
jueves, 24 de mayo de 2007
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